
Al igual que otras especies como los insectos prehistóricos o los también extintos hace miles de años, gigantescos mamíferos prehistóricos, las aves del pasado tenían por lo general un tamaño mucho mayor que sus parientes actuales. Las aves más grandes que han existido se extinguieron hace tiempo, sin embargo en algunos casos, estos enormes animales llegaron a coexistir con el hombre.
Muchas de estas gigantescas aves extintas dominaron los cielos en el pasado durante millones de años, mientras que las que no tenían la capacidad de volar, eran habitualmente grandes depredadores terrestres.
Cóndor gigante
Con el nombre científico de Aiolornis incredibilis y conocido popularmente como Cóndor gigante, se trata del ave más grande capaz de volar que ha existido en Norteamérica.
Por su gran parecido con otra especies de cóndor de gran tamaño ya extintos como el Teratornis merriami o el Teratornis woodburnensis (que podían alcanzar una envergadura de alas de casi cuatro metros), cuando se encontraron los primeros fósiles de esta nueva especie se la denominó Teratornis incredibilis, aunque poco después se descubrió que se trataba de una especie diferente.

Aunque no hay demasiada información sobre estos animales debido a que apenas se han encontrado fósiles, se cree que esta especie de cóndor gigante vivía de forma similar a sus parientes actuales, aunque sería un depredador mucho más activo, ya que contaba con unas garras y un pico más grandes y más fuertes. Se han encontrado fósiles de este animal por toda Norteamérica pertenecientes a épocas distintas, abarcando desde el Plioceno hasta el Pleistoceno tardío, lo que indica que la especie Aiolornis vivió durante millones de años, siendo probablemente un antepasado de la especie Teratornis.
Estas dos especies en realidad llegaron a coexistir, formando parte de la Megafauna del Pleistoceno. Ambas se extinguieron durante el denominado Evento de extinción del Cuaternario, que comenzó hace aproximadamente 50.000 años.
Brontornis
El Brontornis Burmeisteri fue un género de pájaro depredador gigante que habitó en la Patagonia. Este animal era incapaz de volar, y se le incluye en el género de los Phorusrhacidae, apodados habitualmente como "Pájaros de terror", una serie de especies de enormes aves depredadoras terrestres que vivieron en Sudamérica durante la Era Cenozoica, hace entre 62 y 1,8 millones de años.

Se trataba de un animal realmente fuerte, siendo un superdepredador de la época. Se cree que el Brontornis era capaz de matar a animales tan grandes como el Astrapotherium, una especie de mamífero ya extinto de 2,5 metros de longitud y cerca de una tonelada de peso.
Aunque no se sabe con exactitud su fecha de extinción, se cree que el Brontornis se extinguió probablemente en el Mioceno antes de la aparición del Argentavis, una de las aves voladoras más grande todos los tiempos.
Aepyornis
Conocido como ave elefante, el Aepyornis fue una especie endémica de Madagascar de pájaro gigante, capaz de alcanzar los tres metros de alto y los 400 kilos de peso, siendo el ave más grande del mundo hasta su extinción, hace aproximadamente 1.000 años.

El motivo de la extinción del Aepyornis se cree que es por el efecto de la actividad humana. Algunas teorías apuntan a que el ave elefante fue cazada por los seres humanos hasta su extinción en Madagascar, utilizándose también sus enormes huevos como alimento. Sin embargo en la mayoría de los restos fósiles encontrados, no se han hallado restos de haber sido cazados y devorados por humanos, por lo que se ha sugerido que la causa de la extinción de este "pájaro elefante" podría ser por la transmisión de enfermedades de otras aves domésticas.
En realidad tampoco se sabe con exactitud la fecha exacta de su extinción. La datación por radiocarbono indicó que los Aepyornis desaparecieron hace aproximadamente mil años, sin embargo se cree que pudieron extinguirse siglos después, en torno al siglo XVI.
Argentavis
La especie Argentavis magnificens (literalmente "pájaro de plata magnífico") ha sido considerada durante años como la mayor ave voladora que ha existido, únicamente superada en tamaño por el Pelagornis sandersi. Vivió en la actual Argentina durante el Mioceno tardío, hace aproximadamente entre 15 y 5 millones años.


Para volar, se cree que utilizaba las corrientes térmicas, planeando la mayor parte del tiempo mientras rastreaba grandes áreas de terreno. Por su gran envergadura de alas, el vuelo de aleteo no era habitual y sería utilizado durante cortos períodos de tiempo. Para poder despegar del suelo necesitaba alcanzar una velocidad mínima de 40 km/h, por lo que es probable que usara el viento y las laderas de las montañas para iniciar el vuelo.
El Argentavis era un carnívoro, y aunque debía alimentarse de carroña, también era un gran depredador, cazando pequeños mamíferos o incluso otras aves en vuelo, abalanzándose sobre ellas y matándolas con sus poderosas garras.
Dromornis
Otro género de aves prehistóricas gigantescas incapaces de volar fue el Dromornis stirtoni, un enorme pájaro extinto de más de 3 metros de altura y cerca de 600 kilos de peso con cierto parecido físico a los emús pero perteneciente a la familia de los Dromornithidae.

Por su gran volumen y peso, el Dromornis stirtoni era aún más grande que los Moas gigantes o el Aepyornis, siendo posiblemente el ave más alta que ha existido. Contaba con unas piernas muy fuertes, un largo cuello y unas alas muy pequeñas por lo que era incapaz de volar.
A pesar de tener un pico muy poderoso, se cree que probablemente era un herbívoro. Vivía en las zonas boscosas subtropicales donde abundaba la vegetación, usando su fuerte pico para cortar los tallos de las plantas más resistentes.
Pelagornis sandersi
Descubiertos los fósiles de este animal en el año 1983, no fue hasta el año 2014 que el estudio de los huesos reveló que se trataba de una nueva especie. El Pelagornis sandersi fue una enorme ave marina extinta cuyos 7,5 metros de envergadura de alas la convierten en el ave voladora más grande que ha existido. El doble de tamaño que el albatros viajero, el ave voladora de mayor tamaño que existe en la actualidad.

Su cuerpo tenía las patas cortas y gruesas, por lo que probablemente únicamente podía iniciar el vuelo lanzándose desde los acantilados, estimándose que podía alcanzar una velocidad de 60 km/h. Debido a sus alargadas alas, este gigantesco animal era capaz de volar, aprovechando las corrientes de aire para mantenerse en vuelo durante largos períodos sobre el océano.
Para alimentarse, contaba con una fuerte mandíbula con una especie de dientes aserrados que le servían para agarrar mejor a las presas.
En los millones de años de vida en la Tierra, podemos encontrar antepasados primitivos de los pájaros aún mayores en tamaño como el Gigantoraptor, con sus cerca de 8 metros de altura, 7 metros de longitud y 1,5 toneladas de peso, aunque sin la capacidad de vuelo.
El espectacular tamaño del Pelagornis sandersi le valen a este animal el honorífico título del ave más grande de la historia del planeta, sin embargo no es el mayor animal volador que ha surcado los cielos. Ningún animal volador ha sido tan grande como el Hatzegopteryx o el Quetzalcoatlus, dos especies de pterosaurios cuya envergadura de alas podía superar los 12 metros de longitud, sin duda entre los animales más grandes que han existido en la Tierra.
Excelente documento sobre las aves gigantes prehistoricas
ResponderEliminar