
En Washington se analizaron los posibles costes y se estimó que ganar la guerra le costaría a Estados Unidos cerca de 300.000 millones de dólares de la época (4,4 billones actuales), una cantidad ingente de dinero que al Gobierno americano no le sería fácil afrontar. Se decidió por tanto que para poder financiar su participación en la guerra, la mitad se recaudaría mediante impuestos y los otros 150.000 millones se financiarían con Bonos de Guerra (War Bonds) que los ciudadanos americanos comprarían para ayudar a su país.
En aquella época la situación económica de las familias estadounidenses no era especialmente boyante, los ingresos medios familiares eran de 2.000 dólares al año y el país no se había terminado de recuperar económicamente del Crack del 29 y sus consecuencias. Tras iniciarse la Segunda Guerra Mundial en 1939 en Europa, Estados Unidos emitió los llamados Bonos de Defensa (Defense Bonds) para reducir la inflación en el país. Con la entrada en el conflicto estos Bonos pasaron a llamarse Bonos de Guerra para apelar al espíritu patriótico y que servirían para financiar al país.
Debido en parte al auténtico shock que supuso para la población el ataque a Pearl Harbour, las ganas de vengar la afrenta recibida y sobre todo a una espectacular campaña mediática, la venta de los "War Bonds" fueron un rotundo éxito, superando incluso las previsiones más optimistas. La venta de Bonos de Guerra de Estados Unidos fue probablemente la mayor campaña de publicidad y de financiación de la Historia.


La ola de patriotismo se extendió rápidamente y poco después se sumaron a la campaña numerosas empresas privadas y organizaciones que también incluían en sus anuncios publicitarios algún mensaje sobre la necesaria compra de Bonos de Guerra.
Además se unieron un buen número de artistas famosos, políticos e incluso algunos creadores de cómics, contratados por el Gobierno para ayudar a promocionar los "War Bonds" a través de sus historias y personajes. Como consecuencia, por ejemplo los cortometrajes animados de Superman de los años 40 están además claramente influenciados por la propaganda bélica.
La campaña comenzó con un gran éxito, en menos de un mes las encuestas realizadas para comprobar el impacto de la campaña entre la ciudadanía indicaban que el 90% de los encuestados conocía la existencia de los Bonos.
Uno de los grandes apoyos a esta gigantesca campaña de publicidad vino de Hollywood. Más de 300 estrellas de cine, entre las que se encontraban algunas de las grandes divas del Hollywood clásico, como Bette Davis, Judy Garland o Rita Hayworth realizaron giras por todo el país para promover la venta de Bonos de Guerra en una gira global llamada "Stars Over America".

Durante toda la guerra se siguieron realizando actos y campañas publicitarias para promocionar la venta de Bonos. La conocida cadena de Televisión CBS (Columbia Broadcasting System) organizó un maratón televisivo durante 16 horas consiguiendo recaudar más de 40 millones de dólares. Warner Brothers por su parte produjo en 1942 un corto de animación protagonizado por Bugs Bunny con el título de Any Bonds Today? (link al video) donde se animaba a comprar bonos a la población. El famoso compositor Irving Berlin (autor de God Bless America) escribió una canción con el mismo título, Any Bonds Today? que se hizo muy popular y se utilizó de forma mediática por el Departamento del Tesoro para el programa de Bonos.

El artista Norman Rockwell, pintó para la ocasión cuatro pinturas al óleo denominadas The Four Freedoms (Las 4 libertades) que se publicaron durante varias semanas en la revista The Saturday Evening Post siendo un gran éxito, organizándose a la vez una exposición itinerante de las pinturas que recaudó 132 millones de dólares.

El 26 de junio de 1944 se celebró en Nueva York un original partido de beisbol de seis entradas entre los equipos New York Giants, Brooklyn Dodgers y los New York Yankees para recaudar fondos para los Bonos de Guerra. Asistieron más de 50.000 personas y el resultado final fue Dodgers 5, Yankees 1, Giants 0. Se consiguió recaudar más de 56 millones de dólares en venta de Bonos.
Toda esta campaña mediática se tradujo en un éxito de recaudación sin precedentes. Al final de la Segunda Guerra Mundial, 85 millones de estadounidenses habían comprado Bonos de Guerra sumando una cantidad total de 185.000 millones de dólares, muy por encima de las previsiones más optimistas del Gobierno norteamericano. Una suma de dinero increíble para ayudar a financiar la guerra que no ha podido ser aún igualada en la historia.
La Serie E de Bonos se continuó vendiendo hasta 1980 cuando fueron reemplazados por la nueva Serie EE. Según los últimos informes, se cree que a día de hoy existen todavía miles de millones de dólares en Bonos de Guerra que nunca fueron reclamados.
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ResponderEliminarwow, que manipuladores eran
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